El año 2005 fue el año de la accesibilidad. La ley LEY 34/2002, de 11 de julio, de servicios de la sociedad de la información y de comercio electrónico (LSSICE) publicada en el B.O.E. el 12 de julio en su disposición adicional quinta establece que todos los sitios web de las administraciones públicas y los proveedores de las administraciones públicas deberán tener accesibles estos sitios antes del 31 de diciembre del 2005.
A estas alturas todas las entidades interesadas o afectadas por esta ley han oido hablar sobre el tema, algunas ya se han puesto manos a la obra, pero la gran mayoría más bien hace la vista gorda …
Lo cierto es que la accesibilidad no despierta especial interés en el que se supone es el año de la accesibilidad. Si las propias instituciones no predican con el ejemplo ¿Cómo van a motivar a las empresas privadas para que realicen desarrollos accesibles?
La impresión que yo tengo es que a la mayoría de los propietarios de un sitio web les importa un pimiento la accesibilidad. Lo ven como algo sólo para discapacitados, como un coste en lugar de una inversión. Sin embargo el tema de posicionarse bien en los buscadores, y especialmente Google, sí despierta gran interés en todos los responsables de sitios web. Varias veces he oido:
A mi la accesibilidad me la trae floja, lo que a mi me interesa es aparecer bien en Google
Parece que la gente no se da cuenta de que (San) Google es simplemente un usuario más, pero con unas características y un perfil que agradece y valora mucho la accesibilidad de nuestro sitio web:
Google es un usuario que no puede ver
Google es ciego, sólo puede leer el contenido textual de nuestra página. Todos los objetos gráficos (imágenes, flash, etc.) de nuestro contenido que no aporten ningún valor, o sean meramente decorativos, no sólo entorpecen y alejan a Google del contenido real, también restan importancia a nuestro sitio web.
Google tampoco puede oir
Sí, Google también es sordo. Las estupendas y maravillosas “intros” de flash podrán impactar a algunos usuarios, pero seguro que a Google no, porque ni lo oye ni lo ve. Lo peor es que una página tipo “intro”, lleve flash o no, aleja el contenido y resta importancia a la página principal. Las “intros” suponen un click adicional, y Google no siempre hace más de un click en nuestro sitio, puede que esa “intro” sea la única impresión que se lleve. Bueno, y si la “intro” redirige automáticamente, ya ni te cuento …
Google no tiene ratón ni pantalla
Google navega a través de los enlaces de los sitios web, pero no “hace click” con el ratón, así que Google no podrá seguir los enlaces que sólo funcionan con el ratón (eventos de javascript tipo “onmouseover”, “onmouseout”, etc.). Tampoco podrá ver los enlaces en capas invisibles que se depliegan al pasar el ratón, esos menús desplegables a los que Google no va a poder acceder.
Google no tiene Javascript ni plugins, y su navegador no soporta marcos
Si los enlaces requieren javascript (a href=”javascript: …”) Google no podrá seguirlos, porque no tiene javascript, ni ningún otro plugin. Si la página tiene marcos o flash, y el contenido alternativo que puede leer es su navegador no soporta marcos ¿Qué pensará Google de una página así?
Google no utiliza IExplorer 1024x768
Tampoco navega con IExplorer, Google vé las páginas como un navegador de texto, algo parecido a como se ven en Lynx o Presentationless bookmarklet (ambos son simuladores donde puedes testear las páginas online). Si los buscadores interpretan las tablas de maquetación como este último, sería una razón de peso para rediseñar nuestro sitio web sin tablas utilizando los estándares.
A Google no le importa que tu página esté optimizada para Microsoft Internet Explorer 5.5 o superior y para resoluciones de 1024x768 puntos. Si no puede leer, o no entiende bien la estructura y contenido de tu página, no te indexará bien.
A Google el diseño de tu página se la trae floja, lo que a Google le interesa es, entre otras cosas, tu contenido (si es que consigue acceder a él).
Cuanto más accesible sea tu página, más fácil le será a Google hacer su trabajo, y en el mismo tiempo leerá mayor cantidad de contenido que en una página llena de obstáculos. Google también prefiere una página con marcado semántico, antes que una con texto sin marcar, o abarrotada de tablas e imagenes espaciadoras “pixel.gif”, simplemente porque comprende mejor la primera.
Aparecer bien en Google depende de muchos factores, algunos externos que no siempre podemos controlar. La accesibilidad, en cambio, es un factor interno que sí podemos controlar.
Fuente: http://www.accesibilidad.info